Clínica Fermaz | Madrid

Tratamiento del dolor

TRATAMIENTO DEL DOLOR EN MADRID

Tratamientos contra el dolor en Clínica Fermaz

La ablación nerviosa es un procedimiento para tratar el dolor crónico mediante la aplicación de calor controlado a un nervio específico utilizando radiofrecuencia. Este calor daña selectivamente las fibras nerviosas responsables del dolor, interrumpiendo temporalmente su capacidad para enviar señales de dolor al cerebro. Puede proporcionar alivio del dolor durante meses o años y se realiza bajo la supervisión de un médico especialista en manejo del dolor.

Los bloqueos nerviosos son procedimientos para tratar el dolor crónico mediante la inyección de anestesia local o esteroides cerca de un nervio específico. Esta inyección bloquea temporalmente la transmisión de señales de dolor a lo largo del nervio, proporcionando alivio del dolor en la zona afectada. Los bloqueos nerviosos pueden ser útiles para condiciones como la neuralgia, la ciática o el dolor de espalda. Se realizan bajo la supervisión de un médico especialista en manejo del dolor y pueden proporcionar alivio a corto o largo plazo, dependiendo de la condición del paciente.

Los bloqueos simpáticos son procedimientos utilizados para tratar el dolor crónico al bloquear la actividad de los nervios simpáticos, que están involucrados en la transmisión de señales de dolor. Durante el procedimiento, se inyecta anestesia local o medicamentos cerca de los ganglios simpáticos, interrumpiendo temporalmente la señal de dolor que se transmite a través de estos nervios. Esto puede proporcionar alivio del dolor en áreas específicas del cuerpo, como las extremidades o el abdomen. Los bloqueos simpáticos se realizan bajo la supervisión de un médico especialista en manejo del dolor y pueden proporcionar alivio a corto o largo plazo, dependiendo de la condición del paciente y la causa subyacente del dolor.

El bloqueo del ganglio estrellado es un procedimiento utilizado para tratar el dolor crónico en la parte superior del cuerpo, como el dolor en el brazo, el hombro o la cara. Durante el procedimiento, se inyecta anestesia local o medicamentos cerca del ganglio estrellado, una estructura nerviosa ubicada en la base del cuello. Esta inyección bloquea temporalmente la transmisión de señales de dolor a través de los nervios simpáticos que pasan por el ganglio estrellado. Como resultado, puede proporcionar alivio del dolor en el área afectada. El bloqueo del ganglio estrellado se realiza bajo la supervisión de un médico especialista en manejo del dolor y puede proporcionar alivio a corto o largo plazo, dependiendo de la condición del paciente y la causa subyacente del dolor.

La inyección de puntos gatillo es un procedimiento para tratar el dolor crónico causado por puntos gatillo miofasciales, que son áreas dolorosas y tensas en los músculos. Durante el procedimiento, se inyecta anestesia local o medicamentos directamente en el punto gatillo para aliviar la tensión muscular y reducir el dolor. Estas inyecciones pueden ayudar a desactivar los puntos gatillo y mejorar la función muscular en la zona afectada. La inyección de puntos gatillo se realiza bajo la supervisión de un médico especialista en manejo del dolor y puede proporcionar alivio a corto plazo, aunque en algunos casos puede ser necesario repetir el procedimiento para obtener resultados óptimos.

Las infiltraciones articulares son procedimientos utilizados para tratar el dolor crónico asociado con afecciones como la artritis o la lesión articular. Durante el procedimiento, se inyecta una combinación de anestesia local y corticosteroides directamente en la articulación afectada. Esta inyección ayuda a reducir la inflamación y aliviar el dolor alrededor de la articulación. Las infiltraciones articulares pueden mejorar la movilidad y la función articular, proporcionando alivio a corto o medio plazo, dependiendo de la condición del paciente y la causa subyacente del dolor. Se realizan bajo la supervisión de un médico especialista en manejo del dolor y pueden ser parte de un plan de tratamiento más amplio para mejorar la calidad de vida del paciente.

La infiltración de ácido hialurónico es un procedimiento utilizado para tratar el dolor crónico asociado con la osteoartritis de las articulaciones, como la rodilla o la cadera. Durante el procedimiento, se inyecta ácido hialurónico, una sustancia que se encuentra de forma natural en el líquido sinovial de las articulaciones, directamente en la articulación afectada. Esta infiltración ayuda a lubricar la articulación, amortiguar y reducir la fricción entre los huesos, aliviando así el dolor y mejorando la movilidad. La infiltración de ácido hialurónico puede proporcionar alivio del dolor a largo plazo y mejorar la función articular en pacientes con osteoartritis. Se realiza bajo la supervisión de un médico especialista en manejo del dolor y puede ser parte de un plan de tratamiento integral para la osteoartritis.

La infiltración de neuromoduladores es un procedimiento utilizado para tratar el dolor crónico al administrar agentes neuromoduladores directamente en los puntos de dolor o áreas específicas del cuerpo. Estos neuromoduladores actúan bloqueando la liberación de neurotransmisores responsables de transmitir señales de dolor y reduciendo la actividad muscular en la zona afectada. Como resultado, se puede experimentar un alivio del dolor y una mejora en la función muscular. La infiltración de neuromoduladores puede ser beneficiosa en condiciones como la migraña crónica, la espasticidad muscular o el dolor miofascial. Se realiza bajo la supervisión de un médico especialista en manejo del dolor y puede proporcionar alivio a largo plazo en algunos casos.

La infiltración epidural es un procedimiento utilizado para tratar el dolor crónico en la espalda baja o el cuello al administrar medicamentos directamente en el espacio epidural alrededor de la médula espinal y los nervios espinales. Durante el procedimiento, se utiliza fluoroscopia o guía por ultrasonido para ubicar con precisión el espacio epidural. Luego, se inyecta una combinación de anestesia local y esteroides en el área afectada para reducir la inflamación y aliviar el dolor. Esta infiltración puede proporcionar alivio del dolor en condiciones como la hernia de disco, la estenosis espinal o la radiculopatía. La infiltración epidural se realiza bajo la supervisión de un médico especialista en manejo del dolor y puede proporcionar alivio a corto o medio plazo, aunque en algunos casos puede ser necesaria una serie de infiltraciones para obtener resultados óptimos.

La liberación miofascial mediante infiltraciones implica la aplicación de anestesia local y medicamentos directamente en los puntos gatillo miofasciales para aliviar la tensión muscular y reducir el dolor crónico. Estas infiltraciones desactivan los puntos gatillo, disminuyen la inflamación y mejoran la circulación sanguínea, lo que puede proporcionar alivio del dolor a corto o medio plazo. Se realizan bajo la supervisión de un médico especialista en manejo del dolor y pueden requerir múltiples sesiones para obtener resultados óptimos.

La radiofrecuencia es un procedimiento para tratar el dolor crónico al aplicar calor controlado a los nervios afectados, bloqueando la transmisión de señales de dolor. Se guía una aguja especial cerca de los nervios y se aplica energía de radiofrecuencia para desactivarlos. Puede proporcionar alivio a largo plazo en condiciones como la artritis facetaria o la neuralgia del trigémino. Se realiza bajo la supervisión de un médico especialista en manejo del dolor y puede requerir repetición periódica.

La radiofrecuencia facetaria es un procedimiento utilizado para tratar el dolor crónico en la columna vertebral, específicamente en las articulaciones facetarias. Durante el procedimiento, se guía una aguja cerca de las articulaciones facetarias bajo la guía de fluoroscopia o ultrasonido. Una vez en posición, se aplica energía de radiofrecuencia para calentar los nervios que transmiten señales de dolor desde estas articulaciones. Este calor controlado desactiva temporalmente los nervios, bloqueando la transmisión del dolor y proporcionando alivio a largo plazo. La radiofrecuencia facetaria es útil para afecciones como la artritis facetaria o la enfermedad degenerativa del disco. Se realiza bajo la supervisión de un médico especialista en manejo del dolor y puede requerir repetición periódica para mantener el alivio del dolor.

La radiofrecuencia de nervio periférico es un procedimiento utilizado para tratar el dolor crónico al aplicar calor controlado a los nervios que transmiten señales de dolor desde áreas periféricas del cuerpo, como los brazos, las piernas o los pies. Durante el procedimiento, se guía una aguja cerca del nervio periférico afectado utilizando fluoroscopia o ultrasonido. Una vez en posición, se aplica energía de radiofrecuencia para calentar y desactivar selectivamente los nervios responsables del dolor. Esto interrumpe la transmisión de las señales de dolor al cerebro, proporcionando alivio a largo plazo en condiciones como la neuropatía periférica o el síndrome del túnel carpiano. La radiofrecuencia de nervio periférico se realiza bajo la supervisión de un médico especialista en manejo del dolor y puede requerir repetición periódica del procedimiento para mantener el alivio del dolor.

El tratamiento farmacológico del dolor crónico implica el uso de diferentes clases de medicamentos para aliviar el malestar y mejorar la calidad de vida del paciente. Estos fármacos incluyen analgésicos, opioides, antidepresivos, anticonvulsivantes y relajantes musculares. La elección del medicamento depende del tipo y la gravedad del dolor, así como de las condiciones médicas subyacentes del paciente. El tratamiento farmacológico debe ser supervisado por un médico para asegurar su eficacia y minimizar los efectos secundarios. Además, puede combinarse con otras terapias para obtener mejores resultados a largo plazo.

La terapia de la articulación sacroiliaca es un procedimiento utilizado para tratar el dolor crónico en la región lumbar y glútea al bloquear la transmisión de señales de dolor a lo largo de la articulación sacroiliaca. Durante el procedimiento, se administra anestesia local o medicamentos directamente en la articulación sacroiliaca para reducir la inflamación y aliviar el dolor. Esta terapia puede ser beneficiosa en afecciones como la artritis sacroiliaca o la disfunción de la articulación sacroiliaca. Se realiza bajo la supervisión de un médico especialista en manejo del dolor y puede proporcionar alivio a corto o medio plazo, dependiendo de la causa subyacente del dolor y la respuesta individual del paciente.

La terapia para la bursitis implica una combinación de enfoques que incluyen reposo, aplicación de hielo o calor, medicamentos antiinflamatorios, fisioterapia y, en algunos casos, inyecciones de corticosteroides o cirugía para aliviar el dolor y la inflamación en las bursas inflamadas. El tratamiento específico depende de la gravedad y la causa subyacente de la bursitis, y debe ser supervisado por un médico.

La terapia regenerativa ofrece una variedad de beneficios y aplicaciones para el tratamiento del dolor en una unidad de dolor. Este enfoque se centra en aprovechar las capacidades de regeneración natural del cuerpo para promover la curación y aliviar el malestar. Los beneficios incluyen la capacidad de reducir la inflamación, reparar tejidos dañados, mejorar la función articular y disminuir el dolor crónico. La terapia regenerativa se utiliza para tratar una amplia gama de condiciones dolorosas, como lesiones deportivas, osteoartritis, tendinitis, lesiones del tejido blando y degeneración articular. Este enfoque terapéutico puede implicar el uso de factores antiinflamatorios, factores de crecimiento y otras técnicas para estimular la regeneración y la reparación de tejidos. Es importante tener en cuenta que la efectividad de la terapia regenerativa puede variar según la condición del paciente y la gravedad de la lesión, y se recomienda su uso bajo la supervisión de un médico especializado en manejo del dolor.

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La ecografía la realizará e Dr. Feria, médico Licenciado por la Universidad Autónoma de Madrid,  facultativo especialista en Radiodiagnóstico y ecografista especializado.

Puede ver su currículum completo en esta página del cuadro médico de Fermaz Salud.

José Antonio Feria Herrera - Doctoralia.es